El Movimiento Olímpico y los Juegos Olímpicos modernos
Durante las últimas clases hemos estudiado el Movimiento Olímpico y los Juegos Olímpicos modernos. Hemos visto cómo se recupera la idea olímpica y cómo se va consolidando, siendo muy importantes a este respecto los Juegos Olímpicos de Londres (1908) y, especialmente, los Juegos Olímpicos de Estocolmo (1912). A continuación, como hemos comentado en clase, os dejo el documental sobre los Juegos de Estocolmo por si queréis ampliar información:
Además, también hemos visto la relación de los JJOO con el nacionalismo, así como algunas críticas al Movimiento Olímpico y contradicciones que encontramos entre la Carta Olímpica y la realidad de los Juegos. Por último, también hemos hablado brevemente acerca de la sostenibilidad de los grandes eventos deportivos (os dejo la entrevista a Martin Müller a este respecto). En este sentido, hemos visto que las últimas ediciones han estado marcadas por protestas ciudadanas que señalan los costes sociales, económicos y medioambientales de los Juegos. En el caso de la candidatura de los Juegos de Invierno de los Pirineos en 2030, por ejemplo, surgió una plataforma llamada Stop JJOO que se opone a la realización de dicho evento por su incompatibilidad con la crisis ecológica que estamos viviendo, y un grupo de 150 investigadores/as publicó un manifiesto de rechazo a los juegos. Os dejo también una entrevista muy interesante a Jules Boykoff, profesor de ciencia política en la Pacific University, en la que expone su visión crítica del movimiento olímpico y de los Juegos.

En mi opinión, creo que la desaparición de los JJOO causaría grandes polémicas a nivel social, político y deportivo, ya que si tenemos en cuenta la esencia de esto, que es la deportiva, podemos afirmar con casi un 100% de certeza que la meta más alta y grande de cualquier deportista es participar en unos juegos olímpicos, o en el caso de deportes menos conocidos, el mundial.
ResponderEliminarEs por esto que quitar esta meta tan importante para los deportistas sería como quitarles una parte de su vida (exagerando mucho). Por tanto, creo que la solución clave sería intentar volver a rebajar el nivel y el percal de este evento, ya que hace unos años atrás eran muy diferentes a los de ahora, en cuanto al impacto social, ambiental y económico, tal y como hemos comentado en clase.
Por ejemplo, es cierto que en Tokyo 2020 se construyeron muchas zonas alrededor de la ciudad solo para albergar a los deportistas de alrededor del mundo que participaban en este evento, sin embargo, una de las cosas que sí que colaboró, aunque fuera por poco, fue que construyeron camas de cartón, que en cierta manera ayudan a disminuir este impacto ambiental.
Por eso creo que colaborando todos un poco a rebajar el impacto de este gran evento, aunque sea con pequeñas cosas, podemos volver a intentar llevar a cabo unos juegos parecidos a los de Barcelona 1992 para que así, no se acabe este evento que causa tanta repercusión.
Personalmente, estoy muy de acuerdo contigo porque pienso que dejar de celebrar los Juegos Olímpicos para muchos deportistas que sueñan con ir y se preparan diariamente para poder competir en ellos sería muy triste y frustrante. Además, para el país en el que se celebran supone unos grandes beneficios económicos y no les interesa suspenderlos por lo que, como tú dices, no creo que esta sea la solución.
EliminarSumado a esto, pienso que al ser un evento tan grande, en cierto modo también sirve para promover deportes que no son tan conocidos como pueden ser el skeleton o el biatlón (entre muchos otros) a los cuales se les da más visibilidad y llaman el interés de personas que tal vez quieran empezar a practicarlo, por lo que para estas disciplinas no celebrar los Juegos Olímpicos también tendría un impacto negativo.
No obstante, pienso que no se puede dejar de lado del tema de la contaminación ambiental por lo que los países deberían de acordar una serie de medidas e intentar organizar por ejemplo el transporte de los deportistas para que sean lo más eficientes y sostenibles posibles, reutilizar las instalaciones que ya se han hecho otros años en algunos países años anteriores, instalar placas solares… Entre otras medidas que, aunque supongan un gasto económico, nos permitan seguir disfrutando de los Juegos Olímpicos sin deteriorar nuestro planeta.
Estoy bastante de acuerdo con tu opinión, sobre todo en la importancia que tiene los Juegos Olímpicos para los deportistas. Al final, el ideal olímpico se basa en eso, en ofrecer una meta máxima a nivel deportivo y simbólico, algo que va más allá y tiene más prestigio que ganar competiciones normales.
EliminarTambién coincido en que la desaparición de los JJOO generaría un gran impacto a muchos niveles. No solo afectaría al propio deporte, sino también a la sociedad y a la política, ya que históricamente han sido un punto de encuentro entre países. Eventos como los Juegos Olímpicos de Londres 1908 o los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912 fueron clave para consolidar ese modelo y darle la dimensión internacional que tienen hoy en día.
Sin embargo, me parece muy interesante lo que comentas sobre la necesidad de reducir el impacto actual, ya que los JJOO han crecido muchísimo y eso ha provocado problemas económicos y medioambientales en muchas ciudades. El ejemplo de los Juegos Olímpicos de Tokio refleja muy bien el intento de hacerlos más sostenibles, pero todavía queda mucho por mejorar.
En mi opinión, la desaparición de los JJOO no puede existir en ningún caso como una opción. Lo que se debe buscar es la adaptación de los JJOO a los tiempos actuales, intentando recuperar parte de su esencia original y reduciendo su impacto
Esta última semana nos hemos adentrado en los Juegos Olímpicos de la modernidad y me ha llamado la atención la evolución, sobre todo al principio de estos, y cómo los últimos no son rentables a nivel monetario, sobre todo.
ResponderEliminarPrimero que todo, remarcar cómo en un inicio los juegos, quitando el primero en Atenas, se alargaban durante muchos meses y se perdía esa esencia de olimpiadas puras. En Londres fueron los más largos de la historia y a partir de ahí se dieron cuenta de que debían ser más cortos y casi exclusivamente deportivos, por lo que se iban acortando hasta tener una duración prudente.
Otro factor que me llama mucho la atención es que, al principio y hasta casi un siglo después, no se permitía la participación de deportistas federados y profesionales y participaban, casi en su mayoría, deportistas amateurs.
Estos dos hechos son los que más me han llamado la atención de los Juegos Olímpicos modernos en sus inicios y continuación durante los años posteriores. Pasando a destacar el hecho, que más me llama la atención de los últimos Juegos Olímpicos es la nula rentabilidad que sacan.
Viendo y leyendo un artículo, me he dado cuenta de lo equivocado que estaba pensando que hacer un evento de la magnitud que son los Juegos Olímpicos te iba a dejar unas deudas como las que verdaderamente ocurren. Pueden atraer muchos turistas, potenciar comercios locales, hacerte conocido mundialmente, pero a la hora de la verdad has perdido mucho dinero arduo de recuperar a corto plazo.
Lo que opinas sobre la evolución de los JJ. OO. Me parece bastante interesante y correcto, ya que coincido en que los inicios fueron bastante diferentes a lo que entendemos hoy por unos Juegos Olímpicos. Por ejemplo, que las primeras ediciones se alargarán durante meses demuestra que todavía no existía un modelo claro de organización, donde con el tiempo se fue entendiendo que era necesario hacer las competiciones en un periodo más corto para obtener beneficios como el interés del público, facilitar la logística y reforzar la idea de unas olimpiadas basadas en el deporte.
EliminarTambién es muy interesante el tema del amateurismo. Ya que durante muchas décadas se defendía la idea de que los Juegos Olímpicos debían estar reservados para deportistas amateurs, para mantener el espíritu de superación personal y de deporte por pasión, más que por beneficio económico. Pero, con la profesionalización del deporte y el crecimiento de las competiciones internacionales cambió mucho el nivel competitivo y la visibilidad de los Juegos.
Por último, seguramente el aspecto económico es uno de los temas más debatidos en la actualidad porque aunque organizar unos Juegos Olímpicos puede traer beneficios indirectos, la realidad es que los costes de organización, construcción de instalaciones y seguridad son tan altos que en muchos casos el balance económico final es negativo. Así que en definitiva, los Juegos Olímpicos han cambiado mucho desde sus primeras ediciones hasta convertirse en el gran evento deportivo mundial que conocemos hoy trayendo nuevos retos económicos y organizativos.
Algo que me parece interesante de los Juegos Olímpicos es cómo, por mucho que teóricamente promuevan valores como la unión entre países y respeto a culturas ajenas, en la práctica muchas veces se viven con un componente muy fuerte de rivalidad nacional. Cuando vemos los Juegos cada 4 años, mucha gente está pendiente únicamente del medallero o de qué países ganan más pruebas, y eso hace que el deporte también se convierta en una forma de representar a la nación. Así pues, creo que esto muestra una gran contradicción dentro del propio Movimiento Olímpico ya que la idea del olimpismo habla de cooperación y de valores universales.
ResponderEliminarDejando atrás esta contradicción entre la carta de presentación y la realidad de los juegos, creo que todo el mundo quiere que gane su país, por lo que ese “nacionalismo” intrínseco es una de las cosas que hace que los Juegos Olímpicos tengan tanta repercusión y emoción para la gente.
Después de leer los comentarios de los compañeros, creo que todos coinciden en algo importante: los Juegos Olímpicos siguen teniendo un peso enorme dentro del deporte. Para muchos deportistas es el objetivo más alto de su carrera, porque no solo compiten por ganar una medalla, sino también por representar a su país en un evento que se celebra solo cada cuatro años. Por eso, pensar en su desaparición sería algo bastante difícil de imaginar dentro del mundo deportivo.
ResponderEliminarTambién me ha parecido interesante lo que se comenta sobre cómo han cambiado los Juegos con el paso del tiempo. Al principio tenían una organización muy distinta, con duraciones más largas y con deportistas que en su mayoría eran amateurs. Con los años todo se ha profesionalizado mucho más y los Juegos se han convertido en un evento gigantesco, tanto a nivel deportivo como mediático.
Otro tema que me llama la atención es el económico. Muchas veces se piensa que organizar unos Juegos Olímpicos es siempre algo positivo para una ciudad, pero en realidad muchas sedes han terminado con grandes gastos y deudas. Es verdad que pueden traer turismo, mejorar infraestructuras o dar visibilidad al país, pero también hay que tener en cuenta el coste tan alto que supone organizarlos.
Por último, me parece interesante la idea de la rivalidad entre países. Aunque el discurso oficial de los Juegos habla de unión y valores universales, en la práctica mucha gente los vive con un sentimiento bastante fuerte de apoyar a su país y mirar el medallero. Esa mezcla entre deporte, orgullo nacional y competición internacional es probablemente una de las razones por las que los Juegos siguen teniendo tanta repercusión hoy en día.
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ResponderEliminarMe parece muy interesante la entrevista de Martín Müller y, me gustaría hablar de ella y de los problemas de los que se habla sobre los JJOO.
Concuerdo con la opinión de este ya que, se puede observar como ahora todos los eventos suelen ser más grandes, con más infraestructuras y más mano de obra, lo que supone la modificación de estadios o incluso la creación de ellos, algo que no es realista, como por ejemplo con la construcción del estadio del mundial de Çatar 2022, donde se llevó todo hacia una ciudad "fantasma" donde se crearon estadios únicamente para jugar un número de partidos y dejar de utilizarse. Esto, como es obvio, puede provocar problemas ambientales ya que, en vez de hacer esto, se tendría que considerar como bien se dice en la entrevista, modificar los juegos, pero no los estadios.
Pero, por otra parte, la esencia de los JJOO como en cualquier partido importante o mundial, es la expectación y la presión que ejerce la gente en el estadio a los deportistas, por lo que no termino de concordar con la idea de digitalizar ya que, perdería un poco la esencia.
En mi opinión, pienso que además es una buena forma de hacer turismo y de dar a conocer lugares, aprovechando la escapada para ver los JJOO.
Pero, siendo realistas, hay que saber que a pesar de que haya gente que opine todo esto para el bien del entorno, hay que comprender que esto también es un negocio y la gente mira por sus intereses para sacar el máximo de prestigio y de beneficios.
Estoy de acuerdo con lo que comenta mi compañero Nicolás, ya que explica muy bien como se contradice el espectáculo deportivo y tanto impactos sociales como ambientales que generan grandes eventos.
EliminarAun así, creo que el problema no es tanto el deporte como tal, sino el modelo que se está siguiendo, que tiene un enorme crecimiento de infraestructuras y de gastos, y que es para ganar más negocio y prestigio.
También, movimientos críticos como es el caso de los que están en contra de ciertas candidaturas olímpicas, no buscan “acabar con los JJOO”, sino que, en mi opinión, buscan que se replantee el modelo, para que reutilicen instalaciones, participe la población local, y haya una sostenibilidad real.
Por último, pienso que se debería encontrar un equilibrio, manteniendo el turismo deportivo y que se llenen estadios, pero con juegos más modestos y que concuerden con los valores que defiende el olimpismo, y que no sean tan destructivos.
La evolución de los Juegos Olímpicos desde su origen a la actualidad es inmensa, desde los primeros modelos de juegos “eficientes” a principios del siglo XX como fue Estocolmo 1912, con este carácter totalmente amateur. A lo largo de ese siglo fue ganando poco a poco la carrera la profesionalización del deporte, cogiendo peso los derechos mediáticos para convertir una industria de entretenimiento mundial.
ResponderEliminarSi bien en la actualidad se prioriza la consumición y afición del pueblo por el deporte, esto va mucho más allá. El impacto ambiental y ecológico que puede generar la celebración de unos Juegos Olímpicos no lo podemos ni llegar a imaginar, más allá del gasto económico y movimiento político que estos implican. Todo esto para lograr cumplir los objetivos propuestos con la organización de los Juegos Olímpicos, objetivos que 30 años atrás no provocaban tan grande impacto en el planeta y a pesar de ello la “esencia olímpica” no era menor a la actual, siendo caso de ejemplo Barcelona del 92.
Con todo esto y sin tener demasiados datos en la mano, sería de gran importancia que quien de verdad tiene conocimiento de todas las consecuencias que nos provocan los juegos olímpicos, debería plantear si realmente es necesario cambiar la forma de celebrarlos, teniendo como objetivo el bien común y un futuro sostenible para todos.
La evolución de los Juegos Olímpicos desde sus inicios hasta hoy ha sido muy grande, tanto en la forma en la que se organizan como en la importancia que tienen a nivel mundial. Actualmente, para muchos deportistas participar en unos Juegos Olímpicos es el mayor objetivo de su carrera.
ResponderEliminarSin embargo, todo este crecimiento también ha traído consecuencias importantes. Por un lado, los Juegos se han convertido en una gran industria del entretenimiento, muy influenciada por la televisión y el interés global. Por otro lado, organizarlos supone un coste económico muy alto,y muchas veces las ciudades que los acogen acaban con deudas difíciles de recuperar, aunque reciban turismo y ganen visibilidad. Además, tampoco hay que olvidar el impacto ambiental, ya que la construcción de infraestructuras y el gran consumo de recursos generan efectos negativos en el entorno.
Por todo esto, es complicado imaginar que los Juegos Olímpicos desaparezcan, porque siguen teniendo un gran valor deportivo y simbólico. Aun así, sería importante replantear su modelo de organización, intentando encontrar un equilibrio entre el espectáculo y la viabilidad económica, para que puedan seguir existiendo sin perjudicar el futuro.
Leyendo vuestros comentarios, veo que casi todos coincidimos en que los Juegos Olímpicos son la cima del deporte y que quitarlos sería un problema para los atletas. Pero, viendo la entrevista de Martin Müller y lo que pasó con la candidatura de los Pirineos 2030, creo que tenemos que ser un poco más críticos con el modelo de negocio del COI.
ResponderEliminarComo dice un compañero, el impacto que tienen hoy en día es brutal. El problema ya no es solo que una ciudad se endeude (que también, como vimos en clase), sino la incompatibilidad total de construir mega-infraestructuras de usar y tirar con la crisis climática actual. Me llamó mucho la atención el manifiesto de los investigadores contra los Juegos de los Pirineos: no tiene sentido crear nieve artificial o destrozar ecosistemas de montaña para un evento de dos semanas.
Creo que el Movimiento Olímpico sobrevive gracias al nombre y a la historia que tiene detrás (recordando los Juegos de Estocolmo 1912, donde todo parecía más puro y centrado en el deporte). Si de verdad quieren cumplir los valores de la Carta Olímpica, deberían dejarse de tantos excesos. No digo cancelar los Juegos, pero sí obligar a que se celebren solo en ciudades que ya tengan las instalaciones construidas, rotando siempre entre las mismas sedes para no tener que construir estadios que luego acaban abandonados.
Me parece interesante la relación entre los JJOO y el nacionalismo. Aunque en teoría los Juegos promueven la unión entre países, en la práctica muchas veces se convierten en una competición entre naciones para demostrar poder y prestigio.
ResponderEliminarEn cuanto a las críticas actuales, creo que tienen bastante sentido, sobre todo en lo relacionado con la sostenibilidad. Los Juegos implican un gasto económico muy grande y tienen un impacto importante en el medio ambiente y en la población local.
Para terminar, me parece que los Juegos Olímpicos siguen siendo un evento muy importante a nivel mundial, pero también creo que necesitan adaptarse al contexto actual. No tiene mucho sentido defender unos valores ideales si luego en la práctica no se cumplen o generan consecuencias negativas
Para este comentario me gustaría centrarme en la relación de los Juegos Olímpicos y el bienestar ambiental, social y económico. Como se menciona en la entrevista a Martín Müller, los JJOO prometen ser cada año más sostenibles y respetuosos ambiental y socialmente, sin embargo, los datos reflejan lo contrario. La utilización de envases reciclados y las camas de cartón de la Villa Olímpica de París 2024 no contrarrestan el hecho de que hayan construido instalaciones descomunales para alojar a todos los deportistas y equipos técnicos, además de la construcción de estadios enteros y el impacto de la desplazamientos hasta el lugar. Actualmente los Juegos Olímpicos no son un espectáculo solo a nivel deportivo, sino también un espectáculo teatral e incluso un espectáculo de exhibición de poder. A medida que pasan los años los nuevos estadios son más grandes, las Villas más modernas y los espectáculos de inauguración más ostentosos. Esto, por supuesto, además de tener un impacto medioambiental enorme, también tiene un impacto social. A pesar de que se crean numerosos puestos de trabajo durante una temporada, la ciudad anfitriona queda prácticamente paralizada durante el transcurso de los juegos, a la que también se le da “una lavada de cara”, quitando imperfecciones que luego nunca se volverán a regalar si vuelven a salir.
ResponderEliminarQuizá estaría bien, como comenta Müller, volver a unos Juegos algo más austeros, intentando recuperar su esencia deportiva y dejando de lado el espectáculo. Poner limitaciones a las construcciones, a los participantes, al público… Hacer que un evento deportivo tan importante como son los Juegos Olímpicos persigan también los objetivos de sostenibilidad que buscan la mayoría de países en la actualidad.
Leyendo los comentarios, se ve bastante claro que todos coincidimos en que los Juegos Olímpicos siguen siendo algo muy importante dentro del deporte, pero también que cada vez hay más dudas sobre cómo se están organizando. No es solo un evento deportivo, sino algo mucho más grande que mezcla política, economía y también bastante imagen de país.
ResponderEliminarPor un lado, es interesante ver cómo se ha ido construyendo todo esto desde el principio. En Juegos como Londres 1908 o Estocolmo 1912 ya se empieza a ver un modelo más organizado, pero todavía muy ligado al amateurismo, que en el fondo no era tan “igualitario” como parecía, porque no todo el mundo podía permitirse competir sin cobrar. Eso conecta bastante con otros temas que hemos visto, donde el deporte también refleja las desigualdades de la sociedad.
Luego está todo el tema del nacionalismo, que aunque en teoría los Juegos hablan de unión, en la práctica se viven como una competición entre países. Al final lo que más se mira es el medallero y quién queda por encima de quién, así que esa idea de fraternidad queda bastante en segundo plano.
Y ya en la actualidad, creo que es imposible no cuestionar el modelo. Entre el coste económico, las deudas que dejan muchas ediciones y, sobre todo, el impacto ambiental, cada vez tiene menos sentido seguir organizándolos de la misma manera. Lo de los Pirineos 2030 o las críticas de investigadores lo dejan bastante claro: no es coherente con la situación actual seguir construyendo infraestructuras gigantes para un evento tan corto.
Al final da la sensación de que los Juegos siguen funcionando más por todo lo que representan históricamente que por cómo se organizan hoy en día. Mantenerlos tiene sentido, pero seguramente habría que replantear muchas cosas para que realmente encajen con los valores que dicen defender.
Me parece muy interesante como se recupera la idea olímpica y como se van consolidando los Juegos Olímpicos con el tiempo en los Juegos de Londres de 1908 y los de Estocolmo en 1912. Esto marca un antes y un después ya que ayudan a organizar mejor el evento y a darle una mayor proyección internacional.
ResponderEliminarLa relación entre los Juegos Olímpicos y el nacionalismo me parece bastante relevante. Aunque en le teoría se basa en valores como la paz y la cooperación, en la práctica se convierte en una competición entre países donde cada uno busca destacar y demostrar su poder.
Además, existe una contradicción entre los valores de la Carta Olímpica y lo que realmente ocurre, especialmente en aspectos sociales y económicos. También destaca el problema de la sostenibilidad, ya que loa Juegos generan un gran impacto ambiental y económico. Las protestas ciudadanas y movimiento como Stop JJOO reflejan que cada vez hay más conciencia sobre estos problemas y que no todo el mundo ve estos eventos como algo positivo.
En general, este tema me ha ayudado a entender que los Juegos Olímpicos son un fenómenos complejo que va mucho más allá del deporte, con importantes implicaciones sociales, políticas y económicas.
Los Juegos Olímpicos han evolucionado desde su recuperación, sobre todo a partir de los Juegos Olímpicos de Londres 1908 y los Juegos Olímpicos de Estocolmo de 1912. Con el tiempo, han pasado de ser competiciones más simples a convertirse en un gran espectáculo global con gran impacto mediático y económico. Sin embargo, esta evolución ha generado contradicciones. Aunque promueven valores como la unión y la paz, en la práctica existe una fuerte rivalidad entre países y un componente nacionalista. Además, el crecimiento del evento ha aumentado mucho los costes, provocando en muchos casos deudas en las ciudades organizadoras. Las críticas actuales, como las de Martín Müller o Jules Boykoff, se centran en el impacto ambiental y social de los Juegos. La construcción de infraestructuras y el uso de recursos hacen cuestionar su sostenibilidad en el contexto actual. Por ello, se plantea cambiar su modelo hacia uno más sostenible. En definitiva, los Juegos Olímpicos reflejan tanto los valores como las contradicciones de la sociedad actual.
ResponderEliminarDespués de ver este tema, creo que los Juegos Olímpicos siguen siendo muy importantes hoy en día. Para muchos deportistas son el mayor objetivo de su carrera, así que sería difícil imaginar que desaparecieran.
ResponderEliminarTambién me ha llamado la atención cómo han cambiado con el tiempo. Antes eran más simples y con deportistas amateurs, pero ahora se han convertido en un evento muy grande, con mucha influencia en todo el mundo.
Aun así, no todo es bueno ya que organizar unos juegos cuesta mucho dinero y muchas ciudades acaban con deudas. Además, tienen un impacto bastante grande en el medio ambiente por todas las construcciones y recursos que se utilizan.
Otra cosa importante es que, aunque los juegos hablan de unión, en realidad muchas veces se viven como una competición entre países, donde cada uno quiere ganar más medallas.
Por eso, en mi opinión, no deberían desaparecer, pero sí cambiar. Sería mejor hacer unos juegos más sencillos y sostenibles, para poder mantenerlos sin causar tantos problemas.
Este documental me ha resultado muy interesante ya que trata los JJOO de 1912, celebrados en Estocolmo, y dichos juegos han pasado a la historia por ser los últimos antes de la ‘Gran Guerra’, además se nombra como fue la mayor fiesta deportiva celebrada hasta el momento, jugando un papel muy importante en mantener la esperanza de unión para continuar celebrándose las siguientes ediciones años más tarde.
ResponderEliminarMe ha llamado la atención la tan poca participación femenina, solamente 57 de los 2 mil participantes, pese a que fue visto como un progreso respecto a ediciones anteriores. Además, creo que también tuvieron un gran éxito teniendo en cuenta que su candidatura, liderada por Viktor Balck, padre del deporte sueco, se consolidó en apenas semanas, cosa que, comparado con la actualidad de nuevo, sería impensable, ya que las candidaturas se forjan muchos años antes.
También, en este documental se nos presentan dos historias bastante interesantes como lo son las de la atleta sueca Greta, de la cual conocemos como logra a través de las escuelas públicas en convertirse en campeona olímpica de salto, o la de Thorpe, considerado el mejor atleta del mundo en su momento y característico por su personalidad, ya que no mostraba asombro ante halago como el del rey Gustavo V.
Por último, me gustaría resaltar el hecho de que en estos juegos se introdujeran prácticas como la escultura o la literatura, se implementaron elementos electrónicos avanzados para la época como el conocido ‘foto finish’ o la venta de derechos de emisión de los JJOO por primera vez en la historia, algo que se convierte en una práctica habitual a día de hoy en todos los eventos.
En conclusión, creo que estos juegos de Estocolmo demostraron como en tiempo de tensión que se podrí vivir previos a una guerra mundial, el deporte pudo cambiar ese clima y sustituirlo por la convivencia entre representantes de distintos países.
Después de leer el tema y los comentarios, a mí lo que más me llama la atención de los Juegos Olímpicos es la contradicción que tienen desde hace mucho tiempo. Muchas veces se viven casi como una competición entre países por ver quién gana más medallas y quién demuestra más poder. El nacionalismo está mucho más presente de lo que parece y eso choca bastante con la idea original del olimpismo.
ResponderEliminarTambién me parece interesante cómo han evolucionado desde Juegos como los de Londres 1908 o Estocolmo 1912, que ayudaron a consolidar el modelo moderno, hasta convertirse en el espectáculo gigante que son hoy. Es verdad que siguen siendo algo único para los deportistas y que competir en unos JJOO seguramente sea la meta de la mayoría de deportistas, pero también creo que ese crecimiento se ha ido un poco de las manos.
Lo que más dudas me genera es el tema de la sostenibilidad. Hoy en día cuesta defender unos Juegos que mueven tantísimo dinero, construcciones y que tienen tanto impacto ambiental para un evento que dura tan poco tiempo. Por eso yo no creo que deban desaparecer, pero sí que tendrían que cambiar y pasar a organizarse unos Juegos más modestos, con menos exceso y más centrados en el deporte, tendrían mucho más sentido y encajarían mejor con los valores que dicen defender.
Después de ver el documental, he llegado a la conclusión que para un deportista, los JJOO son el mayor sueño que pueden tener como para un futbolista ganar el mundial o el balón de oro, el sueño por el que sacrifican todo. Sin embargo, al ver lo que paso en Estocolmo 1912 y ver la entrevista de Martin Muller, me he dado en cuenta de que para llegar allí tienes que sacrificarte a dar un coste muy alto.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, el Movimiento Olímpico actual ha sufrido un cambio a hemos pasado de una competición deportiva a un espectáculo de exhibición de poder. Ya no vale con ser rápidos o fuertes, ahora parece que cada sede tiene que construir el estadio más grande todo alrededor más increíble y en muchas ocasiones no sale rentable ya que las infraestructuras no son reutilizadas.
Como he comentado anteriormente, los costes suelen ser muy altos donde todos esos costes lo pagamos nosotros y los beneficios se lo quedan unos pocos, no digo que no se hagan estos eventos pero si lo haría todo público si ningún tipo de trampa.
Otro aspecto que comenta el documental es la cantidad de recursos contaminantes que usan para una competición de 15 días, son capaces de no dejarnos entrar con nuestros coches a algunas zonas concretas, pero para eventos como este no pasa nada.
En conclusión, viendo como eran los Juegos Olímpicos de Estocolmo comparados con los de ahora refleja la realidad a la que vivimos, ya no sentimos el sentimiento nacional o divertirnos con el propio deporte, cada vez queremos más espectáculos y sin mirar por los demás, esto demuestra la triste realidad de la sociedad que estamos construyendo, ya no solo con los JJOO sino con todo lo que nos rodea.